¿Estamos saliendo ya de la crisis? (Parte 1)

Cuando leo algunas declaraciones como las que han realizado esta semana algunos economistas supuestamente más experimentados que yo, como son el gobernador del Banco de España o el Ministro Montoro, diciendo que para final de año empezaremos a salir de la crisis, el uno, o  garantizando que ya estamos saliendo, el otro, me pregunto si lo que te enseñan en la carrera sirve de algo, porque analizando la situación me doy cuenta de que no entiendo absolutamente nada.

¿Tendrían la amabilidad, señor Montoro, señor Rajoy, señor Linde,…, de explicarme que piensan hacer para que España salga de donde está metida?. ¿Nos quieren convencer de que el milagro se va a llevar a cabo solamente aplicando subidas de impuestos, bajando los derechos que tanto costó conseguir a los trabajadores o recortando en gasto público?.

PUES NO!!!     NO ME LO CREO!!!     Lo siento mucho, pero no me lo trago!!!!, esto no se arregla por obra de birlibirloque!!!!. Hay que hacer algo más!!!

A ver…,  algo en lo que creo que si estamos de acuerdo, es en que lo primero que hay que hacer para terminar con la crisis, es crear empleo, Si la gente no trabaja, no tiene dinero para gastar en las empresas que tienen que dar trabajo… Hay que poner a trabajar a esos 4, 5 o 6 millones de españoles que actualmente están en el paro (no digo la cifra exacta, porque depende de donde busques los datos, te puedes encontrar  una u otra). Bueno, pues…, la pregunta es:  ¿Donde los ponemos a trabajar?.

En las próximas semanas trataré de analizar esta cuestión y como da igual por donde empezar, porque ustedes seguro que ya lo tienen todo pensado y no van a tener en cuenta lo que yo les diga, pues voy a empezar analizando el sector primario.

La primera pregunta es: ¿Podríamos volver a basar nuestra economía en el sector primario, tal y como lo teníamos hace no muchas décadas?, y la respuesta es: NO,  no va a ser posible. Este sector hace ya mucho tiempo que está muerto y enterrado. El planteamiento, creo que equivocado, fue que como éramos un país próspero y ansiábamos entrar en el grupo de los países ricos de nuestro alrededor, no “podíamos” basar nuestra economía en la agricultura, la ganadería o la minería, para eso estaban los países pobres, y nosotros no lo éramos. Por eso, bajo el amparo de las políticas agrarias europeas comunes (PAC) y mediante políticas de subvenciones, nuestros agricultores del centro de la península se convencieron de que lo mejor era arrancar sus viñedos para plantar  árboles “de sombra”, o sea, nada de frutales, nada de almendros, etc., con esto, lo que se hizo fue mermar uno de nuestros tesoros más preciados, (decían que había sobrante de mosto…, y ahora resulta que lo traemos de Argentina). Para que vean un ejemplo les diré como en una gran comarca vitivinícola como es Valdepeñas, llegó a haber más de 500 bodegas, y en la actualidad no hay más de 10  12. Por otro lado, en el norte de la península obligaron a los ganaderos a sacrificar la mayor parte de la cabaña bovina, con lo que se cargaron un sector lácteo del que habían vivido y vivían muchísimas familias (decían que había exceso de producción de leche y resulta que ahora la traemos del norte de Europa). El cereal de las llanuras castellanas también se lo llevaron aplicando subvenciones para que en vez de sembrar cereal, cultivásemos productos que no servían para nada más que para que algunos de los gobernantes de turno se llenasen los bolsillos, (quien no recuerda los chanchullos con el lino).

Con todo esto, consiguieron que la generación que tenía que haber cogido el relevo, lo que cogiera fuera la paleta, el pico y la pala y dejase el campo para dedicarse a la construcción, que no requería ningún tipo de formación y era mucho más rentable. Miles de agricultores veían como la agricultura o la ganadería moría lentamente y sin posibilidad de marcha atrás. Ahora, estoy convencido de que muchos de los que dejaron el tractor para dedicarse al cemento, volverían al campo sin pensárselo dos veces, pero ahora ya no es posible.

Ahora los precios de los productos agrícolas o ganaderos están tan bajos, que el mercado a duras penas se mantiene con lo que tiene. No puede acoger a nadie más, excepto en las épocas de la recogida, que se contrata a algún que otro eventual, la mayoría de las veces sin dar de alta y sin pagar impuestos, porque si pagan todo lo que por ley les corresponderían, no les sería rentable recoger el fruto. (He visto plantaciones de melones o de pimientos sin recolectar porque después de calcular lo que les costaría contratar al personal necesario, prefieren dejar que se pudra, ya que así pierden menos).

Por si había alguna duda, con todo lo expuesto me parece que tenemos claro que este sector no es el que nos va a sacar de la crisis, por lo que habrá que ir pensando en otra cosa.

Ahhh…, una cosa…,  viñas… no hay muchas, vacas lecheras tampoco hay muchas…, pero sombra…, sombra si que hay suficiente para hartarnos.

La semana que viene intentaré analizar nuestra industria, que también tiene para un rato.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s